Apostar bajo, una estrategia del póker

Uno de los trucos que debes emplear para ganar más dinero en el poker es apostar bajo cuando tienes la mano resuelta. Cuando tu combinación es un par de cartas altas (K-K por ejemplo) y en el flop aparece la tercera, entonces es momento de hacer que los rivales apuesten.

Pero hay que tener mucho cuidado para lanzar el anzuelo, pues como ya hemos dicho, el poker es un juego de observación y paciencia, de modo que si delatamos nuestra estrategia, los rivales abandonarán la mano y nos llevaremos un bote muy pobre.

Lo más inteligente cuando uno tiene el juego resuelto es mantener la calma y jugar como si todavía necesitaras del turn o del river para ganar. Apostar bajo es una buena idea, pero que no sea el mismo monto ni que siga una misma lógica.

Pero si el caso fuera al contrario, si se fuera tu rival quien apuesta bajo, abre bien los ojos. Tal vez la primera vez sea recomendable que apuestes hasta el final para poder ver su juego, pero solo si tienes una mano con razonables posibilidades de ganar.

Para un jugador con experiencia, que su rival apueste bajo significa dos cosas: o bien no tiene un buen juego y quiere probar suerte, o bien tiene el juego ganado pero quiere hacer que los rivales apuesten. Por eso de inmediato se ponen en guardia y empiezan a hechar mano de su observación para darse cuenta de tu jugada.